Solamente Blanca, la directora de la escuela, sabía lo que haríamos. Las educadoras habían sido habisadas de que a una hora aproximada habría una propuesta, pero no se les dijo nada más para que fuera sorpresa también para ellas.
Mientras los niños y niñas están en su aula, yo aparezco al otro lado del cristal y tras un momento de presencia, comienzo a trazar una serie de dibujos abstractos. Antes de eso, les he entregado unas ceras a las educadoras para que ellas se las den a los niños cuando consideren. Al poquito tiempo de comenzar con mis trazos, se las entregan y todos se lanzan a coger su cera blanca.
Continúo creando y observando al unísono, resonando con lo que sucede al otro lado. Estableciendo diálogos sin necesidad de palabras. Un juego interminable de trazos, líneas, búsquedas y sonrisas.
¿Qué sucede si dejamos unas ceras blandas blancas y negras cerca del cristal? ¿Y si durante el tiempo que están en el patio hago lo mismo en el interior de un aula? ¿Y si en un momento determinado abrimos la puerta y pueden pasar al otro lado del crista, donde estoy trazando? Para futuras sesiones ¿Puede convertirse el acto de borrar esos trazos en una nueva experiencia estética?
Hemos comenzado en el aula de Reme y Rosi (1-2 años), después continúo en una de las aulas de bebés y aunque estoy muy poquito tiempo dibujando consigo captar por momentos la atención de algunos de ellos que miran tranquilamente los trazos que voy haciendo sobre el cristal.
Después paso al patio del aula de 1 a 2 años de Elena y Marta, (Alba soto me acompaña y documenta con la cámara), comienzo acercándome lentamente al cristal. Solo mi presencia ya llama la atención de algunos niños pero en cuanto saco los rotuladores Posca y comienzo a realizar trazos lentos sobre el cristal la mayoría de los niños se acercan a ver qué está pasando. En cuanto les dan las ceras comienzan a realizar sus trazos sobre el cristal y así empieza el baile, el juego en el que nos encontramos y des-encontramos a través de la membrana de cristal.
A algunos niños les gusta seguirme y trazar donde yo trazo. Otros encuentran su propio espacio. Jugamos a acercar las caras, hacer vaho, poner la nariz y hacer puntos donde la pusimos...
Repito la acción en el último aula de 1 - 2 (Yolanda y Bárbara) y las reacciones son muy similares.Quizás el hecho de que en el cristal estén las fotos de las familias haya podido interferir de alguna manera, pero resulta muy interesante como las integran en su proceso. La sesión suele durar en las aulas de 1 a 2, entre 20 minutos y media hora.
A las 12:00 comenzamos con el aula de 2 a 3 años de Concha y Vero. Como su aula no dispone de una cristalera lo suficientemente grande, lo hacemos en el aula de psicomotricidad, pero para que no haya demasiadas distracciones, esta vez ellos están en el patio y yo en el interior. Eso hace que se me vea menos pero rápidamente comienza el juego. Percibo la emoción de Concha y Vero y de los niños y niñas que estaban expectantes.
Esta vez comienzo más despacio, presencia primeramente, la mano en el cristal, después el recorrido de mi dedo, trazando sin dejar huella, después la huella del rotulador sobre el cristal y la invitación a que participen ahora con sus ceras blancas.
Aparecen en los trazos de los niños movimientos similares a los que yo estoy haciendo. El juego de pintar dentro de las formas que yo pinto. De buscarnos, de seguirnos. Algunos les divierte cuando pinto tapando el cruce de nuestras miradas en el plano del cristal.
Van terminando se alejan, solo quedan dos niñas que cuando terminan pasan al aula para ver cómo desde dentro el dibujo cambia mucho. Ha terminado la acción pero antes de irme paso por el otro aula de bebés para repetir el juego. Aunque solo estoy 10 minutos, la concentración y la atención de la mayoría de los bebés es muy alta.
Todavía quedan dos aulas para la semana que viene. Quizás haya cambios para continuar este proceso de aprendizaje mutuo e investigación constante
Las educadoras han estado en todo momento predispuestas y facilitando que la acción fuera fluyendo. Participando en la documentación y compartiendo sus impresiones y observaciones.
Gracias a todos y todas por una experiencia tan enriquecedora.













